4° Medio A «Garfield»
“La verdadera gala no está en la pose perfecta, sino en la electricidad de estar vivos. Justo ahí, entre la incomodidad de los zapatos y el caos de la pista, es donde nace la nostalgia.”
No fue solo una fiesta. Fue la noche en que fueron infinitos.
Me contactaron a principio de año. Envié el presupuesto y seguí mi camino, aunque el instinto —ese que rara vez falla— me decía que debía estar allí. Sentía unas ganas inmensas de volver a documentar el caos y la belleza de una fiesta de graduación. Esperé paciente.
Cuando llegó el llamado confirmando la fecha, supe que sería épico. Pero mi trabajo como documentalista no es predecir el futuro, es fluir con el presente. Decidí dejarme llevar por la corriente del show, sin guiones forzados.
Atmósfera: De la Cena al Caos Eléctrico
La noche comenzó con la formalidad clásica, pero mi lente buscaba lo que ocurría debajo de la mesa: los nervios, las miradas cómplices con los padres y, sobre todo, la incomodidad real de los zapatos de gala.
Y de pronto… la atmósfera cambió.
Las luces bajaron, el volumen subió y apareció un Robot LED que rompió la cuarta pared. Todo sucedió a la vez. Sentí cómo la música me traspasaba. Ya no eran estudiantes posando; eran jóvenes siendo ellos mismos.
Identidad en la Pista
Capturé la euforia de quienes se sabían protagonistas por una noche. La timidez de ser el centro de atención se disolvió bajo las luces de neón.
Gracias a ellos, esa noche volví a vivir un pedacito de mi propio pasado. No solo registré un evento; capturé la nostalgia anticipada y la emoción eléctrica de estar vivo.
Creo que en estas fotos, eso no solo se ve. Se siente.

























El DJ avivando la fiesta
